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domingo, 25 de septiembre de 2016

El reflejo de los mares es muy difícil de obtener en Proxima b.

El reflejo de la luz del Sol sobre los océanos de la Tierra (Glint, en inglés), puede ocurrir también en los exoplanetas, poniendo de manifiesto la presencia de océanos. Es decir, podría ser un método sencillo para identificar océanos en los exoplanetas. La idea fue ya sugerida por Carl Sagan en los años 90.

El reflejo del Sol en los mares supone una aumento de la luminosidad del planeta. En un exoplaneta es una evidencia de mares en la superficie. (Fuente: NASA)


Un objetivo importante en el estudio de planetas extrasolares es la detección de un mundo "habitable", entendido como un planeta capaz de mantener océanos de agua líquida en su superficie. Un indicador directo de agua en la superficie es la reflexión especular de la luz, como en un espejo. Los líquidos se distinguen de otras superficies reflectantes por su contraste entre débil reflectancia especular en la mayoría de los ángulos de incidencia y el fuerte reflejo al incidir la luz en determinados ángulos.

Como sabéis, Stephan et al. (2010) utilizaron la reflectividad de los líquidos al observar Titán en determinados ángulos de iluminación. De esta forma, el reflejo del Sol sobre el mítico Mar del Kraken proporcionó una evidencia de lagos en la superficie de Titán.

El creciente de Titán muestra el reflejo del Sol sobre el misterioso Mar del Kraken. (Fuente: NASA/Stephan 2010).

Cuando el exoplaneta se acerca a la fase creciente el brillo del océano aumenta en relación con la fracción de disco iluminado y la reflectividad. Sin embargo, no faltan las dificultades. La dispersión de la luz por las nubes puede producir también reflejos y el reflejo de la luz sobre el mar puede obscurecerse por la dispersión de Rayleigh y la absorción atmosférica.

Por supuesto este efecto se ha observado también en la Tierra. Williams y Gaidos (2008), construyeron un modelo para predecir este fenómeno en la Tierra a lo largo de una órbita. Su modelo mostró que aumentaba la reflectividad de la Tierra en la fase creciente. No obstante, encontraron dificultades al incluir varios efectos, como la dispersión de Rayleigh y el hecho de que las nubes no reflejan la luz en todas direcciones, sino que las gotas de líquido y cristales de hielo preferentemente dispersan la luz en la dirección de la luz incidente, imitando el reflejo del mar.

Tyler Robinson y Victoria Meadows mostraron en 2010 un modelo que solucionaba estos defectos y mostraron que aumentaba el brillo de la Tierra en un 100% durante la fases crecientes como consecuencia del reflejo. Este efecto era más fuerte en las longitudes de onda que no se ven afectadas por la dispersión de Rayleigh y la absorción atmosférica, por ejemplo en el infrarrojo cercano. Se llegó a comentar que el JWST, el nuevo telescopio espacial podría ser suficiente, siempre y cuando utilizara un ocultador externo, es decir, un starshade que mejorase el contraste.

"Un planeta con reflejos parece diferente de otro que no los tiene y eso detectable con la tecnología actual" aseguraba Tyler Robinson.

El reflejo del Sol sobre los Grandes Lagos. (Fuente: NASA).


Sin embargo, en 2012 Cowan y Abot utilizaron modelos climáticos globales para identificar falsos positivos en las curvas de luz. Utilizando un modelo que no tenía en cuenta el efecto de los reflejos en los mares obtuvieron variaciones similares. Podía ser consecuencia del aumento de la reflectividad con la latitud, como consecuencia de que en la cercanía de los polos puede haber más hielo, pero durante el creciente hay más luz reflejándose en las latitudes altas y, por consiguiente, habría un aumento del brillo. Aunque un análisis espectroscópico podría diferenciar ambas situaciones.

Esquema del reflejo sobre Titán. La sonda estaba a 146 grados del Sol. (Fuente: Stephan 2010).


Pero hablemos de Proxima b.

¿Podría con esta técnica detectarse océanos si los hubiera en Proxima b?

Sigamos a Victoria Meadows et al. 2016:

Lo primero es que el planeta para mostrar el reflejo en los océanos debería tener algo parecido a una fase creciente. Debería estar "de canto" o, como mucho 30 grados para arriba o abajo. Si el contraste habitual está cerca de 1e-7, el momento del creciente debería tener un orden peor, en torno a 1e-8 y la diferencia en luminosidad debida al reflejo sería (Robinson 2010) un incremento del 100%. 1e-8 está muy lejos de las posibilidadesdel JWST que andan por 1e-5. Pero aunque se mejorase el contraste del instrumento, quizá con un starshade, el problema siempre sería la separación angular que en el momento del reflejo apenas será de 20 mas.

Habrá por tanto que esperar a telescopios con mucha mayor apertura.

2008. Williams y Gaidos estudian las posibilidades de detectar el reflejo.


2010. Robinson y Meadows estudia las posibilidades de detectar el reflejo.

2012. Cowan y Abot nos muestran que pueden producirse falsos positivos.

2015. Robinson testea sus modelos con datos observados de reflejos de la Tierra.

2016. Victoria Meadows nos explica las reducidas posibilidades de detectar el destello en Proxima b.


viernes, 1 de julio de 2016

KIC 8462852, el mayor enigma de la Galaxia.

Hoy escribimos sobre un objeto realmente misterioso.

El telescopio Kepler, ese incansable buscador de planetas, ha estudiado más de 100.000 estrellas. En algunas ha encontrado exoplanetas, unos 2.000 se han confirmado ya. Sin embargo, en una, solo una de esas estrellas se ha detectado algo inusual, mucho más inusual que la detección de un planeta, porque es un caso entre más de 100.000...


La explicación más plausible parece ser grupos de cometas en órbitas altamente excéntricas. No obstante, el escenario tiene detractores. (Fuente: NASA/JPL) 


Como sabemos Kepler busca planetas identificando tránsitos, que producen una pequeña reducción de la luz visible de la estrella. La estrella KIC 8462852 arrojaba una curva fotométrica razonablemente estable, sin embargo, durante algunos periodos se produjeron disminuciones de corta duración incluyendo caídas enormente drásticas de luz de la estrella.

En uno de los eventos (D800) la luz de la estrella es oscurecida en un 16%. Esto quiere decir que el objeto que se interpone entre nosotros y la estrella, si fuera esférico, tendría un 40% (40% x 40% = 16%) del radio de la estrella, y eso que la estrella es del tipo F, más grande que el Sol. Pues bien, en un evento posterior (D1500) la reducción es incluso mayor, del 21%. Comparando, el paso de un planeta del tipo Júpiter supone una disminución del 1%, y si fuera del tamaño de la Tierra del 0,008%. Hum, estos dos eventos D800 y D1500 no eran planetas, no.


El monstruoso evento D800. La luz que nos llega de la estrella se reduce en un 15%. (Fuente: Tabby, 2015)
Tenía que haber por consiguiente objetos muy extensos, más o menos opacos, orbitando en torno a esa estrella. No parecía un defecto del magnífico telescopio Kepler, tampoco parecía un producto de la propia estrella, a todas luces una estrella más bien normal, estable, del tipo F.

Uno de los posibles escenarios está formado por nubes de polvo producidas por la colisión entre planetesimales dentro de un anillo de asteroides. Este polvo emite en el infrarrojo con una intensidad que podría ser observada. Sin embargo, las observaciones iniciales realizadas con WISE no habían detectado nada.


El aún más monstruoso evento D1500 (Fuente: Tabby, 2015)
Otro escenario consiste en una única colisión muy violenta, quizá similar a la que dio lugar a la formación de nuestra Luna. También este fenómeno emite en el infrarrojo, pero se estima que la colisión se produjo después de las observaciones WISE, pero antes del evento D800. D1500 se interpreta como el paso de los resultados de la colisión una órbita después, implicando una órbita de 750 días y 1,6 UA. Observaciones posteriores con el Telescopio Espacial Spitzer con el que no se detectó el exceso de infrarrojo esperado, terminaron por descartar esta idea.


El escenario de una gran colisión ha sido descartado porque requeriría un exceso de la estrella en el infrarrojo (Fuente: NASA/JPL)

Finalmente, el escenario favorito parecía ser un grupo de cometas en órbita altamente excéntrica, como los ya conocidos en Beta Pictoris. Simplemente estos cometas y su cola oscurecerían la estrella al pasar por delante de ella. Además, alguno de ellos podría haber sido despedazado por el estrés térmico que supone el paso cercano a la estrella, oscureciendo aún más la estrella. Estudios posteriores mostraron que para que los eventos detectados pudieran explicarse con cometas se necesitaban algo así como ¡70 cometas de más de 100 km!. El sistema parecía estar pasando por una etapa similar a la del Bombardeo Masivo Tardío que sufrió nuestra Tierra durante su juventud. Tras este estudio muchos consideraron esta explicación basada en cometas como poco convincente.

Por supuesto, no han faltado los que hablan de megaconstrucciones alienígenas, esferas dysonianas y cosas por el estilo. Esta sugerencia tiene su origen en el concepto original de las “Esferas de Dyson”, descrita por Dyson en 1960, en la cual una civilización superavanzada podía sacar el máximo provecho de su Sol construyendo estructuras gigantescas en órbita...


Este es el escenario propuesto por el astrónomo Jason T. Wright (@Astro_Wright). Por cierto, la estrella está muy lejos, a más de 1.000 años luz. (Fuente: Wikipedia.org)


Ya hemos vivido situaciones como esta. Lo sabéis todos, en los años 60 se descubrió el primer pulsar y fue una sorpresa comprobar que había un objeto que emitía pulsos de radio con una regularidad enormemente precisa. Aquello impresionó mucho, de hecho, se llegó a considerar que su origen podía ser artificial. Hoy sabemos que son uno de los resultados naturales de la evolución y decadencia de estrellas muy grandes, pero sus descubridores, Bell y Hewish,  entonces no eran conscientes de ello y, un poco en broma, no dudaron en denominar inicialmente al objeto como LGM-1 (de “Little Green Men”, Hombrecillos Verdes). Luego le darían el premio Nobel a Hewish.

Es inevitable además que en sustitución del aburrido nombre KIC 8462852 hayan propuesto apodos de lo más variado, como la estrella de Tabby o WTF 001. WTF puede significar "Where is The Flux?" (¿Dónde está el flujo?), pero es también una expresión inglesa que, siendo suave, podría traducirse como "¿Qué Diablos?”.

Durante este año 2016 se ha producido una disputa de lo más interesante. Al parecer Schaefer de la Universidad de Louisiana ha realizado un curioso anuncio: considera que la estrella ha ido inexplicablemente reduciendo su luminosidad de forma paulatina durante el último siglo. Si esta reducción fuera debido al paso de cometas se necesitarían más de 500.000 (¡parecen ya muchos!). Más bien pareciera que el fenómeno que oscurece la estrella, en vez de ser violento, es un proceso continuo... El tema no está ni mucho menos claro y no ha podido ser confirmado por otros autores. Actualmente, el asunto es objeto de un debate muy animado.

Lo último es que ha habido una campaña de crowdfunding para financiar un telescopio dedicado en exclusiva a estudiar la estrella durante un año.

¡Algún día sabremos qué está pasando en esta estrella!




2015. Tabetha (Tabby) Boyajian anuncia el descubrimiento de KIC 8462852 (la estrella de Tabby) una estrella que muestra inusuales fluctuaciones en los datos de Kepler. Tabby propone escenarios que expliquen el fenómeno observado: polvo de colisiones entre planetesimales, una gran colisión planetaria y grupo de cometas.

2015. Jason T. Wright explica que el fenómeno presenciado pueden ser megaestructuras artificiales construidas por una avanzada civilización.

2015. Marengo realiza observaciones con el potente telescopio espacial Spitzer, sin detectar ningún exceso en el infrarrojo. Solo el escenario cometario parece plausible.

2015. Bodman y Quillen muestran que los eventos pueden ser explicados con grupos de cometas pero que para ellos son necesarios muchos, de hecho, proponen un Bombardeo Masivo y Tardío.

2015. Lisse et al. estudian la estrella en el infrarrojo cercano sin resultados. Solo el escenario cometario encaja con sus observaciones.

2015. Observación de Thomson en ondas milimétricas y submilimétricas que no detectan nada anómalo.

2016. Schaefer anuncia que la estrella ha ido disminuyendo su luminosidad durante los últimos 100 años. Esto sí que ha sorprendido a todo el mundo.

2016. Hippke niega que la estrella esté variando.

2016. Schaefer responde inmediatamente en Centauri Dreams mostrando las imprecisiones del estudio de Hipkke.

2016. Hippke responde en Centauri Dreams en mayo reconociendo algunos errores, aunque considera que sigue teniendo razón. Hum!

2016. Lund et al. tampoco consideran que la estrella varíe su luminosidad.

2016. A los pocos días Schaefer vuelve a la carga, mostrando en Centauri Dreams presuntos errores en Lund y Hippke. 

Y así andan. Espero que en unos meses se pongan de acuerdo.



viernes, 24 de junio de 2016

El Telescopio Espacial James Webb y la vida en las estrellas

Muchas son las esperanzas que tenemos puestas en el Telescopio Espacial James Webb. Es verdad, el Telescopio Espacial Hubble ha sido muy exitoso, pero no es suficiente, necesitamos más.

Buscamos la vida en las estrellas y el Telescopio Espacial James Webb (JWST) puede ser el primero en descubrirla. Quizá estamos a punto de alcanzar un momento histórico similar al descubrimiento del Nuevo Mundo. La tecnología ya está aquí, solo hace falta esfuerzo, perseverancia y dinero, claro. Basta con seguir buscando incansablemente hasta encontrar el nuevo Nuevo Mundo

Un fenomenal vista de este telescopio del que tanto esperamos (Fuente: NASA)

El JWST es un observatorio de infrarrojos que se espera sea lanzado en 2018. Será muy grande, con una apertura de 6,5 m y uno de sus objetivos será el análisis de los planetas en otras estrellas con el fin último de estudiar el origen de la vida.

Si el corazón de un telescopio es su espejo principal, esta comparación entre el espejo del Hubble y el del James Webb lo dice todo (Fuente: Wikipedia.org) 

Supertierras.

Como ya vimos analizando las supertierras (5-10 M⊕) en zonas templadas pueden (teóricamente, nada hay confirmado) ser habitables, quizá en la forma de Mundos Océano, quizá como Planetas Oculares, quizá como planetas rocosos Gemelos de la Tierra. Sería por tanto muy interesante estudiar sus atmósferas. Como sabemos, muestran un espectro de transmisión plano, sin detalles, porque las atmósferas permanecen escondidas tras nubes opacas en la alta atmósfera, como ocurre en GJ 1214 b. También parece que es el caso de HD 97658 b según explica Beichman et al. en 2014.

El espectro de GJ 1214 b sale plano en el detallado estudio realizado con el telescopio Hubble entre 1,1 y 1,7 µm (HD 97658 b entre 1 y 1,8 µm). También se han obtenido resultados con Subaru para GJ 1214 b llegando hasta la banda K, que no pasa de los 2.4 µm, junto con 3,6 y 4,5 µm del estudio del Spitzer. Ahora bien, el telescopio James Webb abarcará ¡desde 1 hasta 11 µm!. ¿Serán las nubes opacas en todo este amplio intervalo? Puede ocurrir que en alguna de estas longitudes de onda infrarrojas las nubes sean transparentes, y nos dejen ver lo que esconden. Entonces la enorme potencia del JWST mostrará qué hay allí.

El telescopio queda protegido del Sol por un protector. (Fuente: NASA)


Otra de las posibilidades con las supertierras es el estudio de eclipse secundario (cuando el planeta pasa por detrás de la estrella). Este es un momento adecuado para inferir la emisión térmica del planeta como se hizo con 55 Cancri e. Además, quizá así las nubes no muestren tanta opacidad.

Las curvas de luz de la estrella medidas durante una buena parte de su órbita serán especialmente útiles. En los planetas que orbitan en la Zona Habitable de las enanas rojas, de la misma manera que la Luna muestra siempre su misma cara a la Tierra, estos planetas muestran siempre su misma cara a su estrella. El estudio de esta curva permitirá conocer la diferencia de temperatura entre la ardiente cara siempre iluminada y la helada cara oculta en eterna penumbra, permitiendo realizar inferencias sobre la densidad atmosférica. Esta técnica ya ha sido aplicada usando el Telescopio Espacial Spitzer para observar 55 Cancri e, detectando un zona de enorme brillo en la cara iluminada, que quizá sea un océano de lava.

La construcción del telescopio está suponiendo un esfuerzo enorme, esperemos que no nos defraude. (Fuente: NASA)
Tierras.

Con los planetas hasta 5 M⊕ la cosa está más complicada. Natasha Batalha et al. (2014) realizaron simulaciones sobre espectros de transmisión (cuando al producirse el tránsito la luz de la estrella atraviesa la atmósfera del planeta) poniendo de manifiesto que era un tema difícil, pero abordable, para atmósferas dominadas por el hidrógeno, ya que por su ligero peso molecular son atmósferas muy amplias, lo que las hace más detectables. Analizar otro tipo de atmósferas (las más interesantes) es un tema mucho más (pero mucho mucho más) complejo, que requerirá la utilización del telescopio en exclusiva durante periodos muy prolongados, si es posible.

El eclipse secundario podrá ser detectado para un planeta de 1 R⊕ a una temperatura de unos 300 K en una enana roja cercana, con la posibilidad de medir su temperatura y quizá, en los casos más favorables, identificar algún detalle en el espectro de emisión.

(Fuente: NASA)
Gracias a sus condiciones excepcionales de observación, el estudio de los planetas de TRAPPIST-1 será un desafio apasionante. El telescopio Hubble ya ha mostrado que los planetas TRAPPIST-1 b y c no parecen tener una atmósfera rica en hidrógeno. El telescopio James Webb podrá realizar análisis más detallados, de hecho, para estos dos planetas intentará un estudio buscando biomarcadores, como la presencia de Ozono en la atmósfera. Por su parte, TRAPPIST-1 d, sobre el que se debate si pudiera estar cerca de la Zona Habitable, es más difícil de estudiar y buscar Ozono requerirá una inversión de tiempo enorme en un telescopio que estará muy demandado, lo cierto es que el Hubble no ha podido aún analizar su atmósfera en busca de hidrógeno.

Más difícil será el estudio de otros planetas como K2-3 b, c y d o GJ 1132 b (ver gráfico para ver la sensibilidad a la detección del espectro de transmisión) en los que será complicado distinguir la señal del ruido del dispositivo. Quizá GJ 1132 b tenga más posibilidades.
En la barra de la derecha hay una pequeña marca (entre 0,20 y 0,05) que define la sensibilidad teórica del JWST. Por debajo de esa marca las cosas se ponen difíciles. (Fuente: Gillon et al.)

Cuando al principio de los 90 se analizaba el posible impacto que tendría el Telescopio Espacial Hubble, todos nos preguntábamos si sería capaz de descubrir planetas. 25 años después sabemos que no solo ha tomado imágenes de planetas sino que ha analizado la atmósfera de algunas supertierras… Nadie se atrevió a soñar tanto.

Vistas de los componentes ópticos del telescopio (Fuente:NASA)


Quizá el JWST no descubrirá vida en otros planetas, no sé si será capaz como el Hubble de aguantar 25 años en funcionamiento. Pero espero que, si se cumplen las especificaciones técnicas para las que ha sido diseñado, revolucione junto a los nuevos telescopios extremadamente grandes el actual paradigma de la habitabilidad, llevándolo a una nueva dimensión. Actualmente, como sabemos, está basado en el concepto de Zona Habitable; quizá este telescopio marque el comienzo de una evolución hacia una nueva etapa fundamentada en el análisis espectroscópico de los biomarcadores de los candidatos más prometedores.

Si resulta ser así, ciertamente habrá merecido la pena tanto esfuerzo invertido en su desarrollo.

No obstante, hacen falta objetivos. Una de las principales limitaciones es la identificación de estrellas con las condiciones adecuadas para algo tan difícil como el análisis de las atmósferas de los planetas del tipo terrestre. Es verdad, hay observatorios dedicados como TRAPPIST, MEarth y K2 que ya han proporcionado objetivos valiosos, pero serían necesarios muchos más. Esperemos que TESS llegue a tiempo de identificar planetas con tránsitos interesantes, cercanos, luminosos y en enanas rojas, es decir, estrellas débiles.

Aunque se pueden realizar simulaciones, estimar lo que pueda ser del futuro Telescopio Espacial James Webb no es tarea fácil. ¿Podía acaso Galileo Galilei predecir las observaciones que terminó describiendo en su “Sidereus Nuncius”? ¿Podía alguien predecir en pleno siglo XIX las observaciones que el tercer Conde de Rosse realizó de la Galaxia del Torbellino?

Hay que recordar que el fenómeno que buscamos (la vida) nos es esencialmente desconocido. Por mucho que haya modelos teóricos, no sabemos qué nos vamos a encontrar cuando empecemos a observar las atmósferas de estos planetas terrestres.

Encélado nos ha enseñado a esperar lo inesperado. ¿Quién podía imaginar un excitante mar de agua en esa insignificante luna de Saturno?

¡Esperemos entonces lo inesperado!

No me canso de ver fotografías del espejo principal del telescopio (Fuente: NASA)






Esta entrada pertenece a la serie "La vida en las estrellas". Otras entradas de la serie:

2014. Kreidberg tras analizar GJ 1214 b con el HST sugiere nuevas posibilidades con el JWST.

2014. Beichman realiza un detallado estudio de las posibilidades futuras del JWST.

2015. Un análisis general de las posibilidades futuras para caracterizar atmósferas.

Natasha Batalha realiza simulaciones muy interesantes sobre las posibilidades de la espectroscopia de transmisión con JWST. No confundirla con su madre, la famosa astrónoma del equipo Kepler, Natalie Batalha.

2015. Un interesante paper en el que analizan las posibilidades de GJ 426 b, GJ 1214 b y K2-3 b con JWST.

2016. Se muestran las enormes diferencias de temperatura entre la noche y el día en 55 Cancri e. Si como parece hay una atmósfera conteniendo hidrógeno, no debe de ser muy densa.

2016. Gillon. En el paper del anuncio de los planetas de TRAPPIST-1. En un gráfico se apuntan las prestaciones del JWST para estos planetas y también GJ 1132 b, GJ 1214 b, entre otros.

2016. Un paper apasionante sobre las posibilidades de JWST sobre TRAPPIST-1.


domingo, 19 de junio de 2016

¿Es el apasionante exoplaneta GJ 1214 b un Mundo de Agua?

La supertierra GJ 1214 b es una de las mejor estudiadas. Transita la pequeña estrella GJ 1214 cada 1,58 días. Tan pequeña es esta estrella que los tránsitos son muy pronunciados, de hecho, fueron detectados desde la Tierra sin necesidad de telescopios espaciales. Sus tránsitos son tan profundos (>1%) que cabe la posibilidad de estudiar su atmósfera con los instrumento actuales, aunque no es fácil... 

GJ 1214 tal como ha sido imaginada por David Aguilar del CfA. (Fuente: NASA)


Su atmósfera ha sido analizada minuciosamente. Lo cierto es que es una de las supertierras a las que el HST ha dedicado más tiempo. Otras supertierras muy estudiadas como 55 Cancri e son meros planetas infernales abrasados por su estrella. GJ 1214 b es, en cambio, una supertierra ubicada en una zona relativamente templada. 

Su descubrimiento causó sensación. Era la primera vez que se detectaba una supertierra templada con posibilidades de estudiar su atmósfera. El hallazgo fue anunciado en 2009 dentro del proyecto MEath por un astrónomo extraordinario, David Charbonneau, al que por sus logros quizá la historia pondrá en el lugar que merece, junto a figuras de la talla de Cassini o Huygens. 

El tránsito de GJ 1214 según la imagen de L. Calçada ESO. (Fuente: NASA)


Dentro de la publicación de los tránsitos detectados por Charbonneau se incluían datos de velocidades radiales realizados por el equipo del Observatorio de Ginebra. Los resultados eran algo sorprendentes. La masa era 6,55 M⊕, claramente una supertierra, pero el radio era muy grande, de 2,7 R⊕. La densidad, por tanto, era muy reducida: 1,87 g/cm3. Como referencia sirva decir que Mercurio, Venus y la Tierra tienen todos una densidad superior a 5 g/cm3, porque tienen un sólido núcleo de metales en su interior. La Luna y Marte, en los que los predominan los silicatos superan 3 g/cm3. 

Aquello no parecía tener sentido. Nos adentrábamos en terreno inexplorado, no hay nada similar a una supertierra en el Sistema Solar y surgían sorpresas. ¿De qué estaba compuesto ese exoplaneta? 

El análisis de Rogers y la famosa Sara Seager llegó en unos meses. Enseguida mostraron que cabían tres opciones: 

1- Un cuerpo rico en gases ligeros de Hidrógeno y Helio. Algo así como un minineptuno. La densidad de Neptuno es 1,76 g/cm3. 

2- Un cuerpo dominado por el Agua. Algo así como un superganímedes muy caliente. La atmósfera dominada por el vapor de agua se transforma en una fase supercrítica en las zonas interiores, debido a la presión y temperatura. Es decir, NO hay un mar y no es un Mundo Océano. Densidad de Ganímedes: 1,94 g/cm3. 

3- Un planeta rocoso con una atmósfera enorme, resultado de la desgasificación de los materiales rocosos. Era quizá necesario más trabajo teórico para definir esta tercera opción que podría explicar los datos observables si el gas expulsado era hidrógeno entre otros gases. 

Ese misterio era caza mayor. Literalmente todos los telescopios con alguna posibilidad de detectar algo fueron enfocados a aquel planeta en una carrera contrareloj. Hasta donde sé el primero que obtuvo resultados fue Bean et al. utilizando el VLT, en Chile. Los resultados fueron publicados en Nature en 2010. 

Bean no detectó nada. El espectro era plano y eso ya era una noticia, las atmósferas dominadas por el hidrógeno, por su ligero peso molecular, producen atmósferas amplias, dejando marcas intensas en el espectro que Bean tenía que haber visto. La balanza se inclinaba hacia un tipo de planeta con una atmósfera dominada por una moléula más pesada. Agua quizá. 

No tardó en producirse un saludable debate. Croll con la cámara infrarroja del telescopio CFHT, desde la cima del Mauna Kea en Hawai sí detectaba algo. Al parecer el tránsito era más profundo en la banda Ks, una señal muy clara que sólo podía explicarse por una atmósfera dominada por una molécula ligera. Hidrógeno sin duda. 

Crossfield en 2011 no pudo detectar nada, así como Désert con el telescopio Spitzer tampoco en 2011, Bean volvió a realizar observaciones publicadas en 2011, incluso en la banda Ks y nada. Se recurrió además al potente Subaru con el que Narita mostró en 2013 en diferentes bandas que el espectro era plano. No había hidrógeno, agua quizá. 

La expectación desatada por la posibilidad de una atmósfera de agua en GJ 1214 b fue tal que Laura Kreidberg pudo convencer a los coordinadores del Telescopio Espacial Hubble para reservar 60 órbitas, una enorme cantidad de tiempo en un telescopio tan demandado, pero es que el Hubble era el mejor del mundo para este tipo de estudios. Si hubiera una atmósfera de Vapor de Agua sería capaz de detectarla.

¡Y siguió sin detectarse nada! ¡El espectro nuevamente salía plano! 


Este es el mejor espectro nunca realizado de GJ 1214 b. Arriba, la atmósfera de Hidrógeno (Solar) no coincide con los datos observados. Abajo, se hace zoom para mostrar los resultados con mayor precisión y la línea azul (un mundo e agua 100% H2O) tampoco parece coincidir con los datos. (Fuente: Kreidberg, 2014) 

El propio Kreidberg en su publicación de 2014 aportó la explicación a este problema. Podrían ser nubes altas especialmente opacas, quizá como ocurre en Titán, quizá nubes de KCl o ZnS que esconderían la verdadera naturaleza de la atmósfera GJ 1214 b. 

Quien sabe, quizá con el JWST sí llegue a verse algo. ¡Estemos atentos para entonces! 

Las nubes altas impedirían analizar la atmósfera del planeta por ahora. Imagen de G. Bacon (Fuente: Telescopio Espacial Hubble)


Para profundizar podéis leer el magnífico post en Exoclimes del profesor Frédéric Pont de la Universidad de Exeter. 

2009. David Charbonneau anuncia el descubrimiento de un planeta apasionante. 

2009. Roger y Seager analizan teóricamente las posibles atmósferas del planeta. http://arxiv.org/abs/0912.3243 

2010. Eliza Miller-Ricci analiza las posibilidades y técnicas de observación del planeta. 

2010. Bean publica los primeros datos de la atmósfera observándola con el VLT. 

2011. Désert y Bean observan el planeta con el telescopio espacial Spitzer. 

2011. Croll muestra una marca propia de una atmósfera de hidrógeno en la banda Ks. http://arxiv.org/abs/1104.0011 

2011 Crossfield tampoco obtiene resultados. 

2011 Bean y Désert vuelven a obtener datos del planeta. 

2013 Narita utiliza el telescopio Subaru para estudiar la supertierra en distintas bandas. http://arxiv.org/abs/1305.6985

2014 Laura Kreidberg estudia el planeta con el Hubble. 

2015. Benjamin Charnay estudia posibles modelos que expliquen las nubes altas. http://arxiv.org/abs/1510.01706

viernes, 10 de junio de 2016

TRAPPIST-1 y la Atmósfera de sus Planetas.

Los únicos cuerpos terrestres con una atmósfera mínimamente densa y que conozcamos bien están en el Sistema Solar. Dos de ellos (Marte y Venus) están dominados por el CO2, los otros dos (Tierra y Titán) son ricos en N2 y tienen una química orgánica compleja. Es posible que tan solo en unos años esta situación cambie y pasemos a conocer muchos más.

Ya habíamos adelantado que el sistema planetario de TRAPPIST-1 iba a ser objeto de estudios adicionales. Esto es algo que en general no puede decirse de los candidatos a planeta habitable proporcionados por el telescopio Kepler, demasiado lejanos y poco brillantes. Sin embargo, con los planetas terrestres templados de TRAPPIST-1, aunque es muy difícil, parece posible un estudio de sus atmósferas.

Se inicia el estudio de la atmósfera de estos planetas (Fuente: ESO/M. Kornmesser)



Lo recordamos, son tres planetas: TRAPPIST-1 b, c y d con radios similares a los de la Tierra (1,11, 1,05 y 1,16 R⊕, respectivamente) que reciben una insolación elevada para TRAPPIST-1 b (más de 4 veces la de la Tierra) y similar a la de Venus para TRAPPIST-1 c. Finalmente, para TRAPPIST-1 d no se ha medido muy bien aunque parece ser más frío que la Tierra.

Fuente: Wikipedia.

Llega así el primer paper sobre la atmósfera de los planetas TRAPPIST-1 b y c. El planeta TRAPPIST-1 d (o e), cuya habitabilidad es un tema de debate, no ha sido incluido en el análisis por las dificultades que entraña.

El Telescopio Espacial Hubble, el mejor telescopio del mundo para este tipo de estudios, ha sido enfocado hacia la estrella. Se ha aprovechado además una situación favorable, en la que ambos planetas pasaban conjuntamente por delante de la estrella.

Algunas de las atmósferas que teóricamente podrían tener estos planetas TRAPPIST-1 b y c son las siguientes:

Mini-Neptuno. Atmósfera rica en Hidrógeno sin nubes. De todos los tipos de atmósfera es la más fácil de detectar. Pues bien, los resultados muestran con bastante fiabilidad que estos planetas no tienen una atmósfera rica en Hidrógeno.

Descartado.

Mini-Neptuno. Atmósfera rica en Hidrógeno con nubes. Es como la anterior pero la existencia de nubes altas impide obtener un espectro con detalles observables. No puede ser descartada con el estudio, sin embargo, por la irradiación que los planetas están recibiendo de su estrella, este tipo de atmósfera (a diferencia de otros planetas, como GJ 1214 b o GJ 436 b) se considera poco probable.

Improbable.

Un Mundo de Halley Caliente. Atmósfera rica en Vapor de Agua y otros componentes volátiles (como los del cometa Halley), sin nubes. Estos planetas serían muy ricos en agua y mantendrían vapor de agua en abundancia en la atmósfera. No puede descartarse con los datos actuales, sin embargo la precisión necesaria para estos estudios está a nuestro alcance.

Puede ser.

Venus. Atmósfera dominada por el CO2, con nubes altas y un efecto invernadero descontrolado abrasador. No puede descartarse, son necesarios más y mejores datos.

Puede ser.

Y muchos otros planetamientos, atmósferas dominadas por el Nitrógeno (como la nuestra), ricas en Oxígeno, o directamente sin atmósfera, algo así como un SuperMercurio. No pueden descartarse con los datos actuales.

Puede ser.

Es muy excitante, ya podemos decir que probablemente estos pequeños planetas, de un diámetro similar a la Tierra, no tienen una atmósfera gaseosa. Estamos a punto de conocer la atmósfera de planetas de tamaño terrestre de otro sistema planetario. Los resultados son muy interesantes pero queremos más, hay que seguir estudiando estos planetas y recolectando datos. Ya queda menos para la entrada en órbita del JWST…

El estudio de Julien de Wit. Se ha medido la profundidad del tránsito en 11 puntos. Estos son comparados con la distribución de los modelos teóricos. La curva más clara es la que se esperaría sin fueran ricos en hidrógeno y no hubiera nubes. Este modelo ha sido descartado. 















Esta entrada pertenece a la serie de entradas sobre “La vida en las estrellas”. Otras entradas de la serie son:

El anuncio del descubrimiento de los planetas.

El primer estudio de las atmósferas de los planetas.

Un interesante estudio en el que se comentan diferentes tipos de climas que pueden darse en estos planetas:


domingo, 5 de junio de 2016

El Intrigante Planeta Potencialmente Habitable K2-3 d.

Representación artística de K2-3 d. (Fuente: NASA)
Cuando el telescopio espacial Kepler perdió una de las tres ruedas que le quedaban todo el mundo temió lo peor. Estas ruedas se utilizaban para posicionar el instrumento de forma estable sobre una región del cielo. El fallo hacía incontrolable el telescopio, quedando como una navío sin timón. Parecía que el fin de este magnífico telescopio estaba cerca.

No fue así.

Por el contrario, el proyecto consiguió resurgir de sus cenizas y reinventarse. La idea fue utilizar la presión de la radiación solar (el propio Sol) para ayudar a las dos ruedas de reacción a controlar el telescopio. Cada 80 días, más o menos, el telescopio cambiaría su campo de visión.

La estabilización del telescopio Kepler utilizando el viento solar. (Fuente: NASA)


No fue un trabajo fácil. Cuando se comenzaron a analizar los primeros datos se observó una reducción sustancial en la precisión de las mediciones. Afortunadamente, en 2014 Andrew Vanderburg  publicó un artículo mostrando una técnica informática de tratamiento de los datos que corregía drásticamente la distorsión.

La corrección de los datos de Vanderburg (Fuente: http://arxiv.org/abs/1408.3853)
El proyecto se rebautizó K2 y fue un éxito. Actualmente hay más de 400 candidatos con casi 50 planetas confirmados. Son además planetas de gran calidad, más cercanos y brillantes que los del proyecto Kepler anterior y, por tanto, algunos de ellos podrán ser objeto de estudios más detallados. De esta manera, se ha conseguido no solo salvar el telescopio sino además utilizarlo para detectar planetas muy interesantes, que quizá puedan ser estudiados para caracterizar su atmósfera.

De todos los sistemas detectados sin duda el más interesante es K2-3 (EPIC 201367065). Validado en febrero de 2015 por Ian Crossfield, el sistema está compuesto por tres planetas: K2-3 b de más de 2 R⊕, demasiado cálido y demasiado grande; K2-3 c, con 1,6 R⊕; y el más interesante, K2-3 d, con 1,5 R⊕, quizá suficientemente pequeño para no ser gaseoso, quizá no demasiado cálido con 1,5 veces la insolación de la Tierra, podríamos decir que reside en la Zona Habitable de la estrella si somos un poco optimistas. Es verdad, existen planetas cuya habitabilidad es más prometedora, pero éste podrá ser estudiado por el JWST cuando entre en órbita aunque no será un trabajo fácil, ni mucho menos.

Una representación artística del Sistema K2-3. (Fuente: NASA)


Como sabemos, el método del tránsito do telescopio Kepler sólo nos permite conocer el radio de los planetas. Para conocer la masa (¡ y la densidad!) es necesario observar las velocidades radiales. En septiembre de 2015, Almenara presentó las primeras mediciones de masas gracias al Observatorio HARPS.  K2-3 b tenía una masa de más de 8 M⊕ y una densidad cercana a 4 g/cm3, claramente rocosa. Más imprecisa era la masa de los dos otros planeta. K2-3 c parecía más pequeño, de algo más de 2 M⊕ y una densidad de 1,8 g/cm3 que no era enteramente propia de un planeta rocoso. Finalmente, para K2-3 d el estudio arrojaba una masa de más de 11 M⊕, que implicaba una densidad enorme, de más de 17 g/cm3, a todas luces imprecisa.

El K2-3 comparado con otros sistemas descubiertos por Kepler. (Fuente: http://arxiv.org/abs/1511.09213)


En marzo, con el comienzo de 2016, llegaron los esperados resultados de Beichman con el telescopio espacial infrarrojo Spitzer. Se refinaban los cálculos de las órbitas y los radios de los planetas. Además, aparecían TTV (Transit Timing Variations) en K2-3 b, resultado de la influencia de los otros planetas en su órbita, arrojando dudas sobre sus masas y la circularidad de sus órbitas. 

Finalmente, un reciente estudio de Fei Dai de Mayo de 2016, con más mediciones de velocidad radial mostraba un resultado similar al de Almenara (2015) para K2-3 b, con 8,1 M⊕. Según ellos, los datos  de densidad de 4 g/cm3 sugieren la presencia de agua en este planeta demasiado cálido para albergar vida. El JWST tendrá que confirmarlo cuando analice su atmósfera. Para K2-3 c y d los datos eran mucho más imprecisos.

Estemos atentos. Se acercan años emocionantes.

2014. Steve B. Howell presenta las nuevas posibilidades del renacido proyecto Kepler: K-2.

2014. Andrew Vanderburg muestra cómo seguir consiguiendo una precisión aceptable con los nuevos datos de Kepler.

2015. Ian Crossfiled anuncia del hallazgo de K2-3 b, c y d.

2015. La medición de las masas por Almenara utilizando HARPS.

2015. Andrew Vanderburg muestra los resultados del primer año del K-2, con 238 candidatos.

2015. Evan Sinukoff confirma y  refina los resultados obtenidos por Crossfield.

2016. Los resultados de Beichman con el telescopio espacial Spitzer. Incluye simulaciones sobre las posibilidades de detección con JWST.

2016. El estudio de Fei Dai.

domingo, 15 de mayo de 2016

CARMENES, buscando planetas en las enanas rojas.

Si en algún sitio de esta Vía Láctea puede encontrarse vida en unos años es en las estrellas más pequeñas. Tecnológicamente ya estamos preparados. Ya habíamos comentado los observatorios TRAPPIST y MEARTH, y la importancia del descubrimiento de los apasionantes planetas TRAPPIST-1 b, c y d y Gliese-1132 b.

Así podría ser una ExoTierra en una enana roja (Fuente: Wikipedia.) 

El análisis quedaría incompleto si no habláramos de CARMENES. Este observatorio es el complemento ideal para observatorios como TRAPPIST y MEARTH, ya que estos dos últimos, mediante la técnica del tránsito pueden medir el radio del planeta. Por su parte, CARMENES, mediante la técnica de la velocidad radial puede calcular la masa. Como consecuencia, combinando ambos datos puede obtenerse la densidad del planeta, que es un dato muy importante para analizar la habitabilidad del planeta ya que permite inducir de qué está compuesto.

Espero que los astrónomos que manejan CARMENES estén buscando un momento en su apretada planificación para medir la masa de los nuevos TRAPPIST-1 b, c y d. Sería sin duda un logro importante.

Las pequeñas estrellas enanas rojas (tipo M) suponen más del 75% de todas las estrellas, así que buscar vida en este tipo de estrellas supone hacerlo en la mayoría de estrellas de la Vía Láctea. Pero tienen el problema de que son difíciles de estudiar. Son bastante débiles en el visible, ya que emiten la mayor parte de su energía en el infrarrojo, a diferencia de las estrellas más grandes, como nuestro Sol, que emiten el máximo de energía en el visible.


Las enanas rojas son las estrellas más pequeñas y más abundantes de la secuencia principal. (Fuente: Wikipedia.) 

Por si esto fuera poco, las enanas rojas suelen ser estrellas activas, inestables, tienen enormes fulguraciones,... De esta forma nos encontramos que el estudio de estas estrellas encuentra dificultades enormes, en los que es complicado diferenciar entre la señal del planeta y el ruido producido por la actividad estelar.

A pesar de eso, los espectrógrafos tradicionales, que miden la velocidad radial en el visible han cosechado algunos resultados importantes: la estrella de Kapteyn, Gliese 667 C, Gliese 876, Gliese 581, Gliese 832,.... Sin embargo, los hallazgos no han estado exentos de controversia por la dificultades comentadas.
El espectrógrafo CARMENES durante su instalación. (Fuente: Youtube.com/IAA) 


CARMENES nació de la evolución de estos espectrógrafos en el visible. El instrumento analiza la estrella tanto en el visible como en el infrarrojo, siendo más inmune al ruido y sus resultados más seguros. De ahí que recientemente hayan proliferado los diseños de espectrógrafos en el infrarrojo: CARMENES, Spirou y HPF, entre otros, que tienen acceso a muchas más estrellas porque capturan las que emiten casi toda su energía en el infrarrojo. Pero ahora bien, el único que ya está en funcionamiento recolectando datos es CARMENES, el resto tardarán algo más.

CARMENES está instalado en el observatorio Calar Alto en España. Desde este observatorio ha iniciado en enero de 2016 una campaña de observación de 300 estrellas enanas rojas cercanas al Sol, con la intención de identificar Tierras (sí, Tierras) orbitando en sus Zonas Habitables. Acabarán en diciembre de 2018.

Cuesta tener paciencia porque pueden descubrir planetas sorprendentes.

¡Estemos atentos para entonces!



Página oficial de CARMENES

Un vídeo sobre CARMENES


El blog del Lobo Rayado nos describe CARMENES

Un artículo en Investigación y Ciencia de uno de sus investigadores (José Antonio Caballero)

Un artículo técnico describiendo el proyecto.