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domingo, 26 de junio de 2016

Exolunas Habitables. Un Misterio por Resolver

No deja de impresionarme la idea de que haya lunas habitables orbitando en grandes planetas gaseosos. Por supuesto, esta idea tan apasionante ha sido un tema recurrente en la Ciencia Ficción. "Avatar" es el caso más famoso, pero hay otros muchos. Conozco un ejemplo que me gusta más, ni más ni menos que una novela de Larry Niven (el escritor del “Mundo Anillo”). “Construyendo la Luna de Arlequín” relata la historia de una nave espacial (la “John Glenn”) que “naufraga” y no logra llegar a su destino. A duras penas consiguen llegar a un sistema que no es otro que Gliese 876, al que bautizan Apolo, y en el cual deciden construir una exoluna habitable.

“Tuvimos suerte. Gliese 876 estaba casi en nuestra ruta. Agotamos hasta los últimos restos del combustible de antimateria para conseguir entrar aquí en órbita”.
(“We were lucky. Gliese 876 was almost in our path. We were down to the last whiffs of antimatter fuel when we made orbit here.”)


Una exoluna-océano rica en agua en órbita sobre su gigante gaseoso (Fuente: Wikipedia.org)


La novela, publicada en 2005, está inspirada en el descubrimiento de 1998 por Geoff Marcy y Delfosse (de forma independiente) de Gliese 876 b (o “Arlequín” como es bautizado en la novela), el primer planeta descubierto en una enana roja, un monstruo de 2,28 veces la masa de Júpiter, un gigante gaseoso que es actualmente el planeta más grande conocido en la cercanía del Sol.

El monstruo Gliese 786 b (o si queréis Arlequín) está cerca de la Zona Habitable de su estrella. ¿Tendrá lunas grandes? ¿Serán estas lunas habitables?


Gliese 876 b quizá podría tener alguna luna que nos sorprenda (Fuente: Wikipedia.org)


Gracias a la lunas de Júpiter sabemos que las exolunas pueden acceder a fuentes de energía adicionales al calor que proporciona la luz de la estrella, como el calentamiento por efecto de marea que ha permitido que Europa mantenga un mar de agua bajo su corteza de hielo.


Mucho hemos aprendido sobre las exolunas habitables gracias a Europa (Fuente: NASA/JPL)


Si hay alguien que ha estudiado la habitabilidad de las exolunas ese es René Heller del Instituto Max Planck. Heller muestra en sus estudios que una exoluna puede encontrar aún más fuentes de energía adicionales. Además de los efectos marea hay otras más, porque a la luz de la estrella tenemos que añadir la luz del planeta, bien por el reflejo de la luz de la estrella, o por la emisión térmica del planeta. René también estudió los eclipses en los que la exoluna se enfría al pasar por la zona de sombra del exoplaneta. Como consecuencia, la Zona Habitable de las exolunas es un poco diferente de la de los Exoplanetas.


Pandora, la luna habitable de la película "Avatar". (Fuente: Wikipedia.org)


Al concepto de Zona Habitable, que es la zona del sistema planetario en la un exoplaneta con las condiciones adecuadas puede mantener mares de agua en su superficie, René Heller añadió un concepto nuevo, el “Límite Habitable” (“habitable edge”). Simplemente las lunas demasiado cercanas a su planeta no pueden ser habitables. Por otro lado, las lunas demasiado lejanas pueden perder su vínculo con el planeta por la influencia gravitatoria de la estrella. Es lo que se denomina Hill Ratio.

Heller realizó análisis de estabilidad de las órbitas del sistema estrella-planeta-luna que pusieron de manifiesto que no puede haber exolunas habitables en la zona habitable de las estrellas pequeñas. Básicamente las Zonas Habitables tradicionales de las enanas rojas están muy cercanas a sus estrellas. Pues bien, la exoluna para seguir vinculada gravitatoriamente tiene que estar muy cerca a su planeta, tan cerca que la excentricidad que induce la estrella en la órbita de la exoluna produce efectos de marea muy fuertes (como los de IO) que terminan abrasando la exoluna por un efecto invernadero descontrolado. La luna no puede, en teoría, ser habitable.


A medida que la estrella es menos masiva es mayor la influencia de la estrella en la excentricidad de la órbita de la exoluna, produciendo efectos de marea brutales que terminan calentando la luna en exceso. (Fuente: René Heller)

Hasta el momento no hay ninguna exoluna confirmada. Es verdad, hay algún candidato, como las posibles exolunas en WASP-12 b, pero nada en firme. El proyecto en el que más esfuerzo se ha invertido es el proyecto HEK (Hunt for Exomoons with Kepler) liderado por David M. Kipping. Se trata de analizar los datos proporcionados por el telescopio Kepler para identificar posibles exolunas, por las perturbaciones que producen en los planetas, como variaciones de los momentos en los que se producen los tránsitos (TTV) o por la duración de los tránsitos (TDV). Es cuestión quizá de perseverar un poco más. Identificarlas no es nada sencillo, e implica una potencia de cómputo muy elevada.

Es un poco misterioso, ¿por qué aún no hemos detectado exolunas?. Supongo que es cuestión de paciencia y que cualquier día podemos encontrarnos con el descubrimiento de una exoluna habitable:

¡Estemos atentos!


Esta entrada pertenece a la serie “Ecosistemas de la Galaxia”. Otras entradas de la serie:
Gemelos de la Tierra.
Planetas Oculares.
Mundos Océano.

La bibliografía de René Heller es muy extensa:
2011. Heller muestra las posibilidades del efecto de marea en una exoluna habitable. Analiza las posibilidades de Gliese 581 d.
https://arxiv.org/abs/1108.4347
2012. René analiza el efecto en la habitabilidad de los eclipses, cuando la exoluna que en la sombra del planeta
https://arxiv.org/abs/1209.0050
2012. En este interesante paper se estudian los efectos de la luz de planeta sobre la habitabilidad de la exoluna, tanto por la luz reflejada como por la emisión térmica. Además estudia el caso de Kepler-22 b.
https://arxiv.org/abs/1209.5323
2012. Incluye las restricciones ya comentadas que sufre la exoluna para poder ser habitable. Es buen resumen de las ideas de René Heller, os recomiendo su lectura.
https://arxiv.org/abs/1210.5172
2013. Sobre las posibilidades de detectar exolunas en los datos del telescopio Kepler.
https://arxiv.org/abs/1301.0235
2013. Un artículo interesante sobre la protección que la magnetosfera del exoplaneta proporciona a sus exolunas. La radiación es un tema muy relevante en las exolunas.
https://arxiv.org/abs/1309.0811
2014. Nuevamente, sobre la detección de exolunas en los datos Kepler.
https://arxiv.org/abs/1403.5839
2014. Interesante artículo sobre la formación de exolunas y su tamaño.
https://arxiv.org/abs/1408.6164
2014. Un paper sobre la formación de lunas grandes en Planetas del tipo Superjúpiter. Deberían ser habituales lunas más grandes que Marte y ricas en volátiles, sobre todo agua.
https://arxiv.org/abs/1410.5802
2015. Si las exolunas se forman “in situ” en 1 UA en planetas del tipo superjúpiter en estrellas del tipo solar es dudoso que se formen lunas masivas. En otro caso, si el planeta migra desde el exterior es mucho más posible, con lunas-océano del tamaño de Marte.
https://arxiv.org/abs/1504.01668
2016. Los gigantes gaseosos jóvenes pueden ser autoluminosos y las exolunas producirían tránsitos.
https://arxiv.org/abs/1603.00174
2016. Sobre los patrones esperables en los TTV y TDV, es decir, los momentos de paso de los tránsitos y su duración.
https://arxiv.org/abs/1604.05094.

Las publicaciones de David M. Kipping, incansablemente a la caza y captura de exolunas.
https://arxiv.org/abs/0810.2243
https://arxiv.org/abs/0907.3909
https://arxiv.org/abs/1201.0752
https://arxiv.org/abs/1301.1853
https://arxiv.org/abs/1306.1530

miércoles, 27 de abril de 2016

Alfa Centauri y Avatar

Todos hemos visto la película de James Cameron. Avatar nos describe cómo podría ser el sistema Alfa Centauri: orbitando en la Zona Habitable de Alfa Centauri A hay un gigante gaseoso llamado Polifemo. Una de sus lunas tiene un gran tamaño y es habitable. Su nombre, claro, es Pandora.



Hay bastante acuerdo entre los científicos en que un planeta como Polifemo probablemente no existe, porque habría sido ya detectado por la técnica de la velocidad radial. Esto es seguro en Próxima y en B pero, es verdad que A es bastante difícil de estudiar por esta técnica y es posible que, si el gigante gaseoso no es muy gigante, algo así como un gigante enano, podría, quizá, hum, existir sin haber sido detectado.

Las simulaciones de ordenador de formación de planetas en estrellas binarias ponen de manifiesto la elevada dificultad de los gigantes gaseosos para formarse en estas condiciones. Nuevamente, es improbable pero no imposible. De hecho, ahí tenemos la estrella Gamma Cephei, un sistema de estrellas binario con un planeta con el doble de masa que Júpiter.


Polifemo comparado con Júpiter (Fuente:http://es.james-camerons-avatar.wikia.com/wiki/Polifemo)

Sí podría en cambio haber planetas del tamaño de Pandora en Alfa Centauri. Los científicos que estudian la estabilidad del sistema están de acuerdo en que podría haber orbitando planetas a menos de 2,5 UA y serían estables. Por supuesto la Zona Habitable está dentro de esta distancia y podría contener uno o más planetas terrestres.

Quizá todas nuestras dudas desaparezcan si se termina construyendo ACESat (Alpha Centauri Exoplanet Satellite), el satélite propuesto por Ruslan Belikov. Belikov es un científico del Ames Reseach Center de la NASA especializado en la investigación de coronógrafos de altísima calidad.


Ruslan Belikov (Fuente: NASA)

Como sabemos, fotografiar un planeta orbitando en una estrella no es tema fácil, es como fotografiar una luciérnaga cercana a un luminoso faro. Para solucionar este problema un coronógrafo bloquea la luz de la estrella para poder así observar el tenue planeta que de otra forma no veríamos, ya que la brillante estrella nos deslumbraría.

Pues bien, Belikov ha propuesto la construcción de un telescopio espacial, con un avanzadisimo coronógrafo, dedicado a observar exclusivamente el sistema Alfa Centauri. Sería un telescopio pequeño y razonablemente barato, de apenas 45 kg, con una apertura inferior a 45 cm. Sin embargo, según Belikov, observando continuamente el sistema Alfa Centauri este pequeño telescopio podría detectar planetas terrestres en su zona habitable. Si la propuesta fuera aprobada bien podría estar en órbita en 2020.

La historia de Belikov me recuerda mucho la de otro científico del Ames Research Center, que hace muchos años también propuso un telescopio innovador. Al final, tras 25 años(!) de paciente espera se le hizo caso. Sí, me refiero a William Borucki, el hombre tenaz que desarrolló el glorioso telescopio Kepler, uno de los telescopios espaciales más exitosos de la historia, con el que se han descubierto centenares y centenares de exoplanetas.

¡Esperemos que Belikov tenga más suerte y no tarden tanto en considerar su propuesta!


El telescopio ACESat (youtube.com)


http://blogs.scientificamerican.com/observations/planet-hunters-bet-big-on-a-small-telescope-to-see-alien-earths/
http://danielmarin.naukas.com/2015/10/08/un-telescopio-espacial-para-descubrir-planetas-habitables-alrededor-de-alfa-centauri
http://www.centauri-dreams.org/?p=35434